INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA

La globalización ha creado nichos de consumidores más conscientes y exigentes, con nuevas tendencias de consumo, que desconfían de los productos que no son auténticos. Los nuevos consumidores demandan un nexo creíble y verificable entre productores y consumidores finales.

Las Indicaciones Geográficas (IGs), son también conocidas en ciertos países como Denominaciones de Origen (DO) o Indicación Geográfica Protegida (IGP). Representan el vínculo entre la calidad de un producto y su origen, cumpliendo así una promesa de calidad y tradición a clientes y consumidores.

Para cumplir esta promesa es necesario proveer una información completa acerca del producto, de sus características específicas y de sus procesos.

Concebidas actualmente como un bien inmaterial sujeto a una regulación legal, las IGs/DO son mucho más que eso: son instrumentos que garantizan que detrás de un producto extraordinario se encuentra la autenticidad y el esfuerzo de una población, de una región o país que posee unas condiciones ambientales extraordinarias.

Desde el punto de vista legal las IGs/DO son signos distintivos: símbolos o nombres que asocian productos de calidad y reputación, con el área o lugar geográfico específico de producción (región o país). Este bien inmaterial, de obligatorio respeto en los países donde su protección es reconocida por la ley, surge como un mecanismo ideal para salvaguardar la permanencia de las características y la reputación de los productos producidos en el sitio geográfico del que dicen provenir, protegiéndolos de aquellos productos que sugieren tener cierto origen, calidad, procesos de producción específicos, o asociación con un área geográfica cuando no la tienen, evitando así la competencia desleal.

Por lo tanto, las indicaciones geográficas son una garantía de origen para los productores y los distribuidores de café colombiano, puesto que les permiten garantizar la autenticidad de su producto y el cumplimiento de los estándares de calidad propios del Café de Colombia.

La protección de las indicaciones geográficas puede encontrarse en diferentes países bajo diferentes normas, tales como las leyes de competencia desleal, de protección al consumidor, de propiedad industrial, de marcas o en leyes especiales de protección de indicaciones geográficas de origen.

Más allá de su función defensora de quienes abusan de la reputación de un origen específico, las indicaciones geográficas son también un elemento que permite a las diferentes marcas de café demostrar a sus clientes, consumidores y grupos de interés, su voluntad de someterse a los requisitos y políticas de calidad asociadas con un origen específico. Son un elemento de diferenciación que contribuye a los productores y comercializadores a garantizar un origen a los consumidores.

Quienes tuestan y comercializan café con una indicación geográfica protegida son conscientes de la importancia del origen, tanto por la calidad de la bebida como por la relación del café y el medio ambiente y su impacto social. Las indicaciones geográficas son, en consecuencia, un medio para demostrar el interés de las marcas en los temas de responsabilidad social y ambiental, y una garantía de comercialización de productos auténticos y genuinos.

En lo que tiene que ver con el Café de Colombia, quienes comercializan marcas 100% Colombiano son conscientes de que el precio del producto incluye no solo los esfuerzos asociados para garantizar la calidad de la bebida proveniente de la tierra del café, sino que además consideran que dicho producto debe ser visto como una alianza entre los productores y quienes lo venden o distribuyen, en un marco de mutuo respeto y consideración.

Indicaciones geográficas para el Café de Colombia

Conozca los diferentes tipos de IGP para el Café en Colombia