Edición 42

Diego Bermúdez, innovador productor-catador de café de la más alta calidad

Agosto de 2019

Producto e Innovación

Diego Bermúdez, innovador productor-catador de café de la más alta calidad

El caso de Diego Samuel muestra a otros productores que con formación en catación también podrían apreciar mejor el perfil en taza, experimentar, potenciar el sabor y vender su café a mucho mejor precio.


Diego Samuel Bermúdez es un ejemplo de que un conocimiento profundo del proceso de beneficio y del perfil de taza resultante, al grado de estar certificado como catador y procesador profesional nivel II por el Instituto de Calidad del Café (CQI, las siglas en inglés), se puede experimentar e innovar para producir un café altamente diferenciado de calidad excepcional.

Por ello no es casualidad que en el cuarto concurso “Colombia, Tierra de Diversidad”, con un lote variedad Castillo fermentado 36 horas en sistema cerrado con microorganismos, lavado y secado de forma mecánica (un método muy innovador que tardó cinco años en pulir), ocupara el primer lugar en cuerpo y el primero como café exótico, y en la posterior subasta en Boston, Massachusetts, fuera adquirido a 35 dólares la libra por la también innovadora empresa australiana Latorre & Dutch.

Diego Samuel cuenta cómo llegó a este grado de sofisticación en la producción de café: “Hicimos un esfuerzo en la familia y armamos un laboratorio en la finca; en cursos aprendimos catación y tostión; y empezamos a probar cada proceso y con la calidad en catación íbamos definiendo los protocolos de fermentación que usaríamos a futuro”.

A su corta edad, 34 años (de los cuales ha dedicado 12 a la caficultura), tiene una formación integral, desde la semilla hasta la taza, para lo cual se entrenó con los mejores. “El año pasado hicimos el curso del CQI, nos certificamos como procesadores profesionales nivel II y obtuvimos buenas bases para mirar cómo se modulaban los sabores en taza dependiendo del pH, los medios de cultivo, los microorganismos y la temperatura. También ahí empezamos a hacer ensayos”, detalla.

Este serio trabajo de experimentación con la fermentación por métodos nada tradicionales se ha traducido en excelentes resultados que le confirman que va por el camino correcto, pues el año pasado vendió un lote de café a precio récord en la subasta de otro importante concurso internacional, y su historial de lugares destacados en certámenes desde 2015 es largo.

El ser un productor tan joven y con tan buen desempeño confirma que, cuando hay conocimiento profundo, tanto del proceso como del perfil de taza, e innovación, hay futuro en la caficultura. “Definitivamente hay que innovar, el mercado está atento a nuevos perfiles, mejores calidades y pensamos que ahí está la oportunidad de una caficultura próspera”, anota.

El ejemplo de Diego Samuel muestra a otros productores que con formación en catación también podrían apreciar mejor el perfil en taza, experimentar, potenciar el sabor y vender su café a mucho mejor precio.

El joven productor, oriundo de Bolívar, Cauca, agradece el apoyo de Latorre & Dutch, que adquirió su lote producido en la finca El Paraíso, ubicada en Villa María, Caldas. “Desde hace más de año y medio viene comprando café de alta calidad a precios representativos para tener una empresa próspera en la caficultura de Colombia”, refiere.

La familia de Diego Samuel, que integran su esposa, dos hijas y dos hermanos, se dedica con devoción al café y juntos trabajan para seguir evolucionando en la caficultura.

Junto con su socio Wilton Renso Benítez, Diego Samuel conforma la sociedad Indestec, una empresa productora altamente innovadora, certificada como procesador profesional nivel II por el Instituto de Calidad del Café (CQI, las siglas en inglés), que desarrolla tecnología y procesos en café para, a partir de la calidad en taza, ofrecer cafés de calidad excepcional altamente diferenciados.


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