Edición No. 2

Variedad Castillo®: resistencia a la roya y a la CBD, adaptación a las regiones y calidad

Noviembre de 2011

Producto e Innovación

Variedad Castillo®: resistencia a la roya y a la CBD, adaptación a las regiones y calidad

Las variedades resistentes a plagas o enfermedades son, en la mayoría de los casos, las alternativas más económicas que tienen los productores de café  para consolidar una agricultura rentable, sostenible y amigable con el medio ambiente.


El Centro Nacional de Investigaciones de Café de la FNC, Cenicafé, está a cargo de esta tarea constante de descubrir los mejores cruces y genes para obtener una óptima variedad de la especie Arábica,  resistente a amenazas biológicas y que mantenga o mejore los estándares de alta calidad en la producción. También se busca mejorar otras características agronómicas, tales como el tamaño del grano o la productividad. 

En un cultivo semi perenne como el café, la durabilidad de la resistencia a una amenaza particular puede depender de muchos factores, como el tipo de organismos para los cuales se construye la resistencia, su ciclo de vida y agresividad, y la estrategia utilizada en la creación de nuevas variedades resistentes. Vale la pena recordar que la especie de café Arábica tiene 44 cromosomas, mientras que la especie diploide Coffea Canephora sólo tiene 22; en la primera, la variabilidad genética es reducida y también su capacidad para combatir las plagas y enfermedades.

Cuando la llegada de la roya (Hemileia vastatrix) amenazó los cultivos de café en las Américas, la necesidad de desarrollar nuevas variedades resistentes a esta enfermedad se convirtió en una prioridad en muchos países. En Colombia, Cenicafé ya había trabajado en ello desde muchos años atrás, antes de que esta enfermedad llegara a Colombia en septiembre de 1983. Todo comenzó en 1968 con el cruce de la variedad Caturra y el Híbrido de Timor, resistente a la roya, y con una selección de perfiles durante 5 generaciones para asegurar que la nueva variedad de porte bajo no sólo fuera resistente contra la roya, sino también que tuviera altos estándares de calidad y rendimiento. Lanzada por primera vez en 1982, la variedad conocida como variedad Colombia fue muy productiva, y a lo largo de las décadas se sometió a sucesivas mejoras. A diferencia de las variedades mono-línea como las conocidas como Catimor, la variedad Colombia es una variedad compuesta, es decir, el resultado de semillas de muchas progenies de generación F5,  estrategia adoptada por el Dr. Jaime Castillo, entonces jefe del programa de mejoramiento genético de Cenicafé.

Posteriormente, y ya con la presencia de la roya en el país, el Dr. Germán Moreno, jefe hasta julio de 2001 del Departamento, desarrolló otra variedad resistente de altura (originalmente obtenida por un cruce de Typica, Bourbon e Híbrido de Timor). La variedad Tabi, obtenida después de cinco generaciones y mucho trabajo, también es fuerte y compuesta. El lanzamiento de estas variedades compuestas (variedades con una mezcla de semillas que consta de varios padres con diferentes fuentes de resistencia) se hizo para alcanzar resistencias más duraderas, teniendo en cuenta que el café es un cultivo semi-permanente y que en las regiones cafeteras colombianas el cultivo de café es con frecuencia contínuo.

Cenicafé había adquirido experiencia sobre la roya en otros países donde las variedades resistentes de un solo progenitor (mono-líneas), como el Catimores en Centro América, rápidamente resultaron susceptibles. Este conocimiento le permitió prevenir esta falencia durante el desarrollo de la nuevas variedades.


Variedad Castillo®, preparada para enfrentar al CBD

Pero así como la roya es una amenaza para el café de Colombia, un nuevo problema de salud se cierne sobre los productores de café: la Enfermedad de la Cereza de Café (CBD), causada por el hongo Colletotrichum coffeanum, que hasta ahora sólo se encuentra en África y provoca graves daños. Las medidas de control basadas en el uso de fungicidas son costosas, no siempre eficaces y a veces perjudiciales para el medio ambiente,  afectando además la rentabilidad. El equipo a cargo de las distintas variedades de café en Cenicafé, desde hace algunos años viene trabajando en el desarrollo de variedades resistentes a esta enfermedad.

La variedad Castillo® y sus derivados regionales son la respuesta de Cenicafé y la Federación de Cafeteros de Colombia, desde el punto de vista de desarrollo genético, a más de 500 mil caficultores que se enfrentan a viejos desafíos como la roya y a otros nuevos como el CBD. Obtenida a partir de un cruce entre la variedades Caturra e Híbrido de Timor –el proyecto utilizó el método de selección en línea en las generaciones separadas y subsecuentes de la progenie (F3, F4, F5)–. Castillo es el resultado de muchos años de arduo trabajo en busca de una resistencia perdurable a la roya y de una mayor productividad, además de una resistencia probada y preventiva contra la nueva amenaza del CBD. También tiene rasgos distintivos de calidad, tales como mayor tamaño y densidad del grano. Su composición genética es muy similar a la del Caturra, teniendo en cuenta las notas particulares y el perfil de taza que los expertos han llegado a esperar de diferentes regiones cafeteras de Colombia.

La Variedad Castillo y sus compuestos regionales son también una demostración de que es posible conciliar los costos de producción con una agricultura amigable con el medio ambiente. Sus siete variedades regionales, Castillo Naranjal, Castillo El Tambo, Castillo Santa Bárbara, Castillo El Rosario, Castillo La Trinidad, Castillo Paraguaicito y Castillo Pueblo Bello, se adaptan a las principales zonas de cultivo de café en el país.

Tomando su nombre del investigador Jaime Castillo y lanzada en 2005, esta variedad relativamente nueva ya ha demostrado su alta eficacia en la producción y la misma alta calidad que todos hemos llegado a esperar del café colombiano.


Lo invitamos a conocer más de nuestra familia cafetera visitando las secciones de DETRÁS DEL CAFÉ DE COLOMBIA que se encuentran en la parte superior de esta página